Aprender mientras se juega

Posted by in Personal, Videojuegos

Los videojuegos siempre han sido una de mis principales aficiones, probablemente a la que más tiempo le dedico. Siempre he jugado de tal manera que era un espectador pasivo, simplemente me tragaba una historia (o me enganchaba a una jugabilidad) y me gustaba más o menos. Los utilizaba para evadirme de la realidad. Con los años eso ha ido cambiando.

Hoy día, jugar no es solo una forma de entretenimiento y ya no más es una forma de evasión. Hoy día, cada vez que juego, busco algo. En parte, busco ver como juego, por qué juego de tal o cual forma. Sí, hay veces que simplemente me entretengo, por supuesto, pero están muy a la par de las veces en las que me estoy evaluando al tiempo que disfruto.

Miro las cosas que me sacan de quicio y me pregunto porqué lo hacen, a veces hasta encontrando respuesta. Me deleito de las cosas que me hacen disfrutar y las segrego de lo demás para examinarlas por separado, pensando en si esas cosas que me gustan son algo que solo se encuentra en los juegos o, por el contrario, son cosas que puedo buscar fuera de mundos virtuales o imaginarios.

No es fácil hacer esto, hay que poner mucho empeño al principio para no dejarse llevar por el momento y olvidarse de lo que querías buscar. Pero, ¿sabéis? Es satisfactorio, uno descubre cosas de sí mismo que de otra manera quizás no se hubiera encontrado en situación de conocerlas. Porque los juegos, por encima del cine o la literatura, nos meten en la piel de un personaje y nos hacen realizar acciones. ¿Las que haríamos en la realidad si estuviéramos en esa situación? Probablemente no, pero igualmente son acciones que provienen de nosotros y que, hasta la más pequeña de ellas, tienen un cierto significado del que podemos aprender algo de nosotros mismos.

Compartir en...Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someoneShare on TumblrShare on LinkedIn